Ayer conversaba con cierto amigo (cuya identidad no revelaré hoy, lo siento.) sobre toda la onda de los ‘pickup artists’, cuánto de ello es cierto, cuánto no, y si era sólo ‘otra de las locas ideas de esos locos yanquis’ como yo pensaba.
Porque… claro: Yo sabía ya que fue un fenómeno cultural en los USA. Un movimiento underground que produjo infinidad de productos de marketing, hype en cantidades industriales, audiobooks, libros en PDF, seminarios, poleras, chapitas… y de pasada, cientos de miles de gringos que al aprender ‘la técnica’, empezaron a sentirse como parte de algo más grande que ellos mismos. Un secreto. Un método. Un… ¿culto? ¿Chan?